cepillado dental

¿Cuáles son los errores más comunes en el cepillado dental?

Cepillarse los dientes diariamente es unos de los hábitos más importantes para mantener una higiene bucodental correcta. El cepillado dental no se puede realizar de cualquier manera, sino que debe llevarse a cabo con una técnica correcta para conseguir unos buenos resultados y evitar lesiones en dientes y encías.

Te resumimos los 10 errores más comunes que debes evitar con el cepillado manual:

  1. No cepillarse las veces y el tiempo suficiente para eliminar la placa bacteriana dental. Hay que cepillarse los dientes de 2 a 3 veces al día (no más de 3) durante 2-3 minutos.
  2. Cepillarse muy fuerte puede perjudicar el esmalte de los dientes y las encías, puede abrasionar el esmalte y desgastar y retraer la encía del cuello del diente.
  3. Cepillarse con una técnica incorrecta. Para cepillarse correctamente se debe hacer con un “movimiento de barrido” vertical, desde la encía al diente. Tan importante es cepillarse los dientes por delante como por dentrás y la parte oclusal por la que masticamos.
  4. Utilizar un cepillo dental inadecuado. Es importante elegir un modelo de cepillo que se adapte al tamaño de nuestra boca. Se recomiendan los cepillos con un cabezal más pequeño, ya que nos ayudan a limpiar las zonas de más difícil acceso.
  5. No es bueno utilizar un cepillo de cerdas demasiado duras. Los cepillos más recomendables son los de cerdas de dureza blanda o media.
  6. No llevar un orden al cepillarse los dientes.
  7. No secar ni limpiar el cepillo dental.
  8. No cambiar el cepillo cada 3 meses.
  9. Utilizar dentífricos demasiado abrasivos.
  10. Cepillarse los dientes inmediatamente después de comer ácidos. Hay que dejar pasar al menos media hora para que la saliva neutralice el ácido antes del cepillado.

cepillado-preventivo

Los errores más comunes con el cepillo eléctrico:

  1. Cepillarnos demasiado fuerte. Con un cepillo eléctrico se controla mejor la fuerza que se aplica al cepillarnos, aún así hay cepillos eléctricos que llevan un sensor de presión para avisarnos si estamos presionando demasiado.
  2. No utilizarlo correctamente. El cabezal lo debemos colocar sobre cada diente hasta llegar a la unión del diente con la encía, y debemos desplazarlo de diente a diente. La técnica es diferente que con el cepillado manual.

La lengua también se cepilla, ya que las bacterias que están en la lengua pueden desplazarse a dientes e implantes, y provocar halitosis y otras patologías bucales como gingivitis o caries.

Es importante complementar la eliminación de la placa bacteriana con hilo dental o cepillos interdentales, ya que el cepillado habitual solo elimina el 60% de la placa bacteriana; para eliminar el 40% restante es imprescindible la limpieza interdental.